Una semana terrible

“Nunca juzgues un libro por su portada”, pero qué tal por su título, o por su autor. Pues tampoco. Todos los libros deberían ser juzgados (o merecer una opinión) después de ser leídos. Antes de leer a Carlos Cuauhtémoc Sánchez, tenía un hipótesis, y sí, la comprobé. Me metí a la boca del lobo. 

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